La pandemia ha provocado enormes cambios en la economía mundial y nos ha obligado a replantear su rumbo y a aplicar medidas para suavizar el impacto de la COVID-19. El Gobierno kazajo ha dado una respuesta firme con un considerable programa de estímulo para apoyar al sector sanitario y a la economía.
El Gobierno presentó un plan integral para restablecer el crecimiento económico. Según este plan, el Astana International Financial Centre (AIFC) desempeña un papel fundamental en la aplicación de la agenda económica de Kazajistán y de su rumbo estratégico a medio y largo plazo. A su vez, la estrategia de desarrollo del AIFC tiene como objetivos, entre otros:
- Intensificar el aprovechamiento del potencial del AIFC para atraer inversiones y desarrollar el mercado bursátil. Esta actividad es vital para la próxima privatización de activos del Estado.
- Ofrecer a los empresarios kazajos acceso al International Arbitration Center para la resolución de litigios mercantiles y a la práctica general del common law.
- Iniciar los trabajos para el traslado gradual de determinadas estructuras de empresas nacionales desde jurisdicciones extranjeras al AIFC.
- Crear, posiblemente, una bolsa especializada de criptoactivos en el AIFC sin circulación de activos digitales no respaldados (criptomonedas) en el territorio de la República de Kazajistán.
Todas estas actividades pretenden apoyar a las empresas locales, los proyectos de inversión y la creación de empleo, algo especialmente importante durante una pandemia.
La pandemia golpeó con más dureza a las pymes, que se han vuelto muy dependientes de los programas públicos nacionales. Esta crisis aumentó la fragilidad financiera y la demanda de financiación entre las pymes kazajas.
Astana International Exchange (AIX) reconoce desde hace tiempo la importancia de las pequeñas y medianas empresas para impulsar los mercados de capitales de la región. Para ayudar a las empresas kazajas y centroasiáticas a captar capital, AIX ha creado un Regional Equity Market Segment (REMS) con el fin de facilitar a las pymes el acceso a la financiación mediante renta variable cotizada. Además de reducir la carga administrativa para los posibles emisores, el REMS fomentará un mayor interés de los inversores extranjeros y regionales para garantizar un mercado dinámico y más líquido.
A la luz de la pandemia y de la creciente importancia del crecimiento basado en el desarrollo sostenible en muchos países, el AIFC también presta especial atención a los proyectos verdes. La sociedad anónima «Entrepreneurship Development Fund "Damu"», en cooperación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha registrado y emitido bonos de financiación verde en AIX. Esta colocación es la primera admisión a cotización de valores que cumplen los principios verdes de las Green Bond Rules de AIX y la primera admisión a cotización de bonos verdes en Kazajistán.
Como efecto positivo de la pandemia, cabe destacar la aceleración de la profundización y la inclusión financieras. El desarrollo de la tecnología financiera es esencial para reducir el peso de la economía informal y ayudar a las pymes a replantear sus modelos de negocio en un contexto de digitalización continua. Para ayudar a las pymes, por ejemplo, el sistema de pagos Visa, junto con el Fintech Hub del AIFC, el Ministerio de Comercio e Integración y la Atameken National Chamber of Entrepreneurs, puso en marcha un programa educativo gratuito. En él se enseñan a los empresarios las competencias y las vías para trasladar su negocio a un formato en línea, así como para promocionarlo y anunciarlo.
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