El webinar formaba parte de una serie organizada en colaboración con Findexable para ofrecer una visión de cómo las fintech y las empresas financieras de todo el mundo están respondiendo al reto económico que plantea el coronavirus, pero también para fomentar soluciones colaborativas que permitan afrontar los retos y las oportunidades que presenta el contexto actual.
La conversación de hoy se centró en tres aspectos y resultados clave de la crisis del coronavirus, con indicaciones sobre la orientación de las políticas y de los mercados financieros:
- Lo pequeño es hermoso (pero necesita protección)
Las pequeñas y medianas empresas (de todo tipo) necesitan apoyo durante la crisis. No solo las fintech: el 99 % del tejido empresarial de Canadá, al igual que el del Reino Unido, está formado por pymes. Estas empresas son el motor de crecimiento de muchos mercados, y los gobiernos y el sector financiero deben apoyarlas para superar la recesión. Desde una perspectiva específicamente fintech, estas empresas están mejor situadas para sobrevivir y adaptarse a los retos de la crisis, pero, al ser empresas más pequeñas e innovadoras, también es probable que necesiten ayuda. - Resiliencia para la próxima vez (sí, habrá algo más en el futuro)
No se trata de ser catastrofista. Ni mucho menos. Las empresas innovadoras, y en particular las de servicios financieros, tienen capacidad para capear mejor las crisis (siempre que se disponga de cierto apoyo; véase el punto 1). También pueden tener la clave para detectar mejor las señales de alerta, ya sea para evitar futuras crisis o para garantizar que los mercados estén mejor preparados ante otra perturbación o amenaza mundial. - ¿Las normas están para romperlas?
Los gobiernos de todas las regiones han movilizado los instrumentos de política a su alcance para facilitar el acceso a los servicios financieros y reducir la necesidad de dinero en efectivo. La necesidad de digitalizar los mecanismos para facilitar la incorporación de clientes o la comprobación de historiales crediticios también acelerará el impulso digital que está propiciando la crisis. Un resultado potencialmente positivo de la COVID-19 es tanto la urgencia que impondrá a la creación de normas que faciliten el acceso a los servicios financieros como una renovada conciencia de la necesidad de centrarse en el clima y en las cuestiones de responsabilidad social y medioambiental de las empresas. Hace falta una crisis mundial para generar consenso, y esperamos que este momento ofrezca la oportunidad de ampliar los límites del progreso humano.
Queremos dar las gracias a los participantes de hoy por una conversación verdaderamente esclarecedora:
- Jennifer Reynolds, presidenta y consejera delegada de Toronto Finance International
- Wayne Evans, director general de Comercio e Inversión, TheCityUK
- Arnaud de Bresson, presidente de la World Alliance y consejero delegado de Paris Europlace
Y, por supuesto, a nuestros coanfitriones: Simon Hardie, consejero delegado de Findexable, y Jochen Biedermann, director general de la World Alliance.
#FinanceForGrowth