La conferencia anual del World Economic Forum en Davos reúne a líderes empresariales, políticos y académicos con el modesto propósito de «averiguar el estado del mundo», como viene haciendo desde hace más de 50 años. Los aspectos más destacados de su agenda de 2023 son un buen punto de partida para que la World Alliance se sume a la reflexión sobre sus prioridades; al fin y al cabo, a diario garantiza la cooperación en un mundo fragmentado.
Los cinco temas de Davos 2023 resultan familiares para la World Alliance:
- Abordar las actuales crisis energética y alimentaria en el contexto de avanzar hacia nuevas formas de producción y distribución.
- Abordar la actual inflación elevada, el escaso crecimiento y los altos niveles de deuda en el contexto de un nuevo sistema
- de inversión, comercio e infraestructuras.
- Hacer frente a los vientos en contra del sector aprovechando las tecnologías de vanguardia para la innovación y la resiliencia empresariales.
- Responder a las vulnerabilidades sociales creando nuevas formas de trabajo y de mejora de las competencias.
- Crear un nuevo sistema de diálogo y cooperación en un mundo multipolar.
¿Qué destacó en Davos?
Fue la primera reunión presencial en Suiza en tres años. Aun así, no todo el mundo acudió. Algunos periodistas señalaron que las fiestas más llamativas de los últimos años no volvieron a celebrarse en 2023, porque la delegación rusa se redujo considerablemente. Pero China envió a un alto dirigente para anunciar que, con el levantamiento de las restricciones de la política de COVID cero, el país ha vuelto plenamente y participa en los asuntos mundiales.
Las cinco décadas de discursos y mesas redondas del World Economic Forum acumulan una historia de grandes éxitos y fracasos, algo muy humano. Davos ha formado parte plenamente de la agenda económica neoliberal, y las grietas y tensiones de este marco ideológico general se están haciendo visibles, incluso en los hermosos Alpes. La idea de que el comercio internacional estimularía un cambio en gran medida positivo —visto desde el punto de vista de su autoproclamado liderazgo mundial— no ha funcionado del todo como se esperaba.
Aunque no formaba parte directa de los cinco temas, la guerra de Ucrania adquirió un papel destacado. La primera dama de Ucrania, Zelenska, intervino en persona ante la conferencia, y el presidente Zelensky lo hizo por vídeo. Una mesa redonda de alto nivel informó a los participantes sobre la situación de la guerra.
El cambio climático estaba en el aire, literalmente: la primera nevada del invierno cayó justo antes de la apertura de la conferencia y, por fin, cubrió de blanco la localidad. Los ministros de la Organización Mundial del Comercio presentes se reunieron por primera vez para centrarse en cuestiones climáticas. Ante una urgencia visible para todos en el paisaje montañoso, las cuestiones climáticas se colaron en múltiples debates, como la política fiscal, la tecnología, las políticas públicas y, sencillamente, los costes de los fenómenos meteorológicos extremos.
Conclusiones concretas
1. La Inflation Reduction Act (IRA) de Biden
Seis meses después de que la ley entrara en vigor, los delegados siguen centrados en las implicaciones de sus 369.000 millones de dólares en gasto verde. Existe un aluvión de interés inversor en tecnologías que van desde las baterías para vehículos hasta el hidrógeno verde.
También se habló mucho de la furiosa reacción de la UE, que considera discriminatorias las disposiciones sobre producción local en los Estados Unidos. La presidenta de la Comisión Europea, von der Leyen, presentó los planes de la propia UE para un paquete de incentivos verdes. El senador estadounidense Manchin, autor de la IRA, dijo a los responsables de la UE que nadie de los que participaron en el proceso legislativo había tenido nunca la intención de molestar a Europa. Este mensaje fue reiterado por la representante comercial de los Estados Unidos, Tai, que hizo hincapié en un enfoque transatlántico más colaborativo, como el modelo establecido para la producción de chips informáticos.
2. El alcance 3 de las normas internacionales de sostenibilidad
En el pasado, Davos ha organizado debates sobre las normas de contabilidad verde. Este año, el tema fue el marco del International Sustainability Standards Board, que muchos esperan que vea la luz el próximo verano. Se percibía en el mundo empresarial y financiero una reacción creciente contra la información de carbono de alcance 3, que se refiere a las emisiones de los proveedores y clientes de una empresa.
A las empresas les preocupan las responsabilidades jurídicas en que podrían incurrir con una contabilidad verde exhaustiva. Las autoridades de los mercados de capitales suelen ser los organismos responsables de las normas contables, y una de ellas —la Securities and Exchange Commission de los Estados Unidos— está tomando medidas enérgicas contra la información falsa. Algunas grandes empresas financieras estadounidenses observan con atención la reacción política de la derecha contra los criterios ESG. Pero la tercera cuestión —y quizá la más importante— es que, ahora que los consejos de administración se toman por fin en serio la aplicación de estas nuevas normas, están descubriendo lo difícil que es obtener los datos detallados que necesitan para informar sobre el alcance 3; esto es especialmente cierto en el caso de las empresas cuyas cadenas de suministro dependen de pequeñas empresas de mercados en desarrollo.
3. Hidrógeno verde
Se habló mucho de nuevos tipos de plásticos biodegradables, de combustible verde para la aviación, de la energía de fusión y de nuevos sistemas tecnológicos para reducir las emisiones de los edificios, por citar algunos. Pero la atención se centró especialmente en el hidrógeno verde, una tecnología que se encuentra aún en las primeras fases de su despliegue. El canciller alemán Scholz declaró que habrá un auge de la electrólisis. El directivo del sector de los fertilizantes Holsether instó a los líderes de la UE a acelerar el ritmo de su apoyo al hidrógeno; el multimillonario australiano Forrest prometió ser pionero en su uso en el sector minero.
4. COP28
Los Emiratos Árabes Unidos presentaron sus planes para la COP28, que se celebrará a finales de este año en Dubái. La elección de los EAU como anfitriones ha sido muy controvertida, sobre todo porque el director de su compañía petrolera nacional ha sido nombrado presidente de la conferencia.
El responsable de clima de las Naciones Unidas, Stiell, afirmó que celebrar el evento en un gran Estado productor de petróleo brindaba la oportunidad de abordar las «preguntas difíciles»: al mundo le costará mucho alcanzar las cero emisiones netas sin la participación de los gigantes de los combustibles fósiles. Dean Kyte, de la Fletcher School de la Tufts University, cree que los EAU tendrán que asumir responsabilidades serias al acoger la COP28, precisamente por su huella de carbono. Al estar el proceso de la COP dirigido por primera vez por un empresario, podría ganar una nueva credibilidad en la comunidad empresarial.
Otra ventaja podría ser la geografía y el alcance cultural de los EAU, hacia el norte y el sur, el este y el oeste. Ello podría ayudarles a cerrar acuerdos. Con los países del Golfo disponiendo de enormes reservas de liquidez gracias a la crisis energética de 2022, los EAU podrían tener los medios para ayudar a impulsar la ayuda climática a los países pobres y/o el capital para poner en marcha iniciativas de financiación combinada.
5. El bono «blue peace» de Suiza
Ante un público entregado de inversores y defensores de la sostenibilidad, los responsables suizos lanzaron una gira de presentación de su iniciativa de bonos «blue peace», diseñada en colaboración con las Naciones Unidas para canalizar nueva financiación hacia un aspecto fundamental pero desatendido del desarrollo: el acceso al agua.
Los bonos están concebidos para captar fondos para autoridades locales y otras entidades no soberanas con el fin de desarrollar infraestructuras que hagan frente tanto a la escasez como al exceso de agua. Ambos extremos son importantes factores de pobreza, conflictos y migración en todo el mundo. El objetivo es emitir el próximo año un primer bono para la Gambia River Basin Development Organization a fin de ampliar el acceso a energía limpia y asequible, agua potable segura, seguridad alimentaria y otros servicios relacionados con el agua para las poblaciones vulnerables. Si permite que los municipios y entidades como los organismos de cuenca accedan a una financiación asequible que antes estaba reservada a los gobiernos nacionales y a los grupos multilaterales, tanto mejor. Pero los costes y los aspectos prácticos de garantizar que las comunidades locales obtengan estos beneficios no serán sencillos.
Los artículos aquí publicados reflejan las opiniones de sus respectivos autores y no necesariamente las de la World Alliance.