Durante los últimos cuatro años, la World Alliance of International Financial Centers ha reconocido a jóvenes investigadores que aportan reflexiones especialmente lúcidas sobre la evolución de los servicios financieros.
En septiembre de 2025, los galardonados recibieron su reconocimiento en la Asamblea Anual de la World Alliance y tuvieron la oportunidad de presentar sus conclusiones a los miembros.
Paralelamente, durante el último año, la World Alliance ha venido publicando opiniones que destacan la labor de los centros financieros internacionales miembros con una visión general de la oferta de finanzas verdes y azules en sus mercados. La idea es reconocerles esta labor y, al mismo tiempo, compartir ideas en todo el mundo.
Esta nota presenta el trabajo de los galardonados de 2025 como parte de su contribución a cómo los servicios financieros pueden hacer su parte —y más— mientras el mundo busca la forma de alcanzar la neutralidad de carbono. La nota presenta únicamente los resúmenes, seguidos de enlaces a los trabajos de investigación completos. La World Alliance agradece de nuevo a estos investigadores que nos ayuden a iluminar el camino a seguir.
“Adaptation Finance for Emerging Markets”, Keith Jin Deng Chan, Vivi Yuwei Liao, División de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Academia de Estudios Interdisciplinarios, The Hong Kong University of Science and Technology, RAE de Hong Kong, China
Existe un importante déficit de inversión en la financiación de la adaptación al cambio climático en los mercados emergentes. Los gobiernos podrían movilizar capital privado a través del mercado de bonos verdes para contribuir a cerrar esa brecha. Sin embargo, el coste relativo del capital para la adaptación al que se enfrentan los mercados emergentes sigue sin estar claro. Para comprenderlo, analizamos la prima verde (greenium) de 444 bonos verdes emitidos por gobiernos y organismos públicos de 35 países de todo el mundo, en 17 monedas.
Nuestros resultados indican que, entre los bonos verdes de los mercados emergentes, el greenium de los bonos de adaptación (bonos verdes cuyo uso de los fondos incluye la adaptación al cambio climático) es mayor que el de los bonos que no son de adaptación. El primero es aún mayor si estos bonos de adaptación proceden de países con una mayor exposición al riesgo físico o una mayor capacidad de gobernanza. Cabe destacar que, incluso entre los países con una exposición al riesgo físico superior a la mediana, el greenium de los bonos de adaptación de los mercados emergentes sigue siendo mayor que el de los mercados desarrollados. Nuestros resultados muestran el potencial de los mercados emergentes para movilizar más capital privado en el mercado de bonos verdes con el fin de complementar la financiación pública en el apoyo a la adaptación al cambio climático.
Puede acceder al trabajo completo a través de este enlace.
“Greenwashing Risks in the Corporate Climate Bond Markets: Expenditure-based Measurement, and its Implications for Financial Market Stability”, Keith Jin Deng Chan, Wilson Tsz Shing Wan.
El greenwashing, que se produce cuando una empresa hace afirmaciones infundadas o engañosas sobre su compromiso ambiental, socava la credibilidad de los instrumentos financieros verdes que contribuyen a resultados climáticos positivos. Representa uno de los obstáculos más importantes para el desarrollo de la financiación climática. Sin embargo, se sabe poco sobre cómo medir con precisión el riesgo de greenwashing a nivel de empresa y sus implicaciones para los mercados financieros.
En nuestro trabajo, presentamos un método novedoso y fácilmente aplicable para evaluar el riesgo de greenwashing, que evalúa en qué medida el gasto ambiental de una empresa se desvía de su nivel esperado. A diferencia de las medidas existentes en la literatura, que se centran en la variación del desempeño ambiental final de una empresa —una métrica influida tanto por los esfuerzos de la empresa como por factores externos—, nuestro enfoque basado en el gasto refleja de forma más directa los esfuerzos de las empresas por mejorar su desempeño ambiental.
Además, nuestra medida, construida a partir de una muestra representativa de bonos climáticos con objetivos explícitos de reducción de gases de efecto invernadero, demuestra una capacidad predictiva superior respecto a los resultados de descarbonización de las empresas en comparación con otras medidas de la literatura. Sobre la base de nuestra medida de greenwashing, constatamos que los inversores institucionales pueden, paradójicamente, incentivar a los emisores de bonos climáticos que practican greenwashing si estos son ineficientes en la descarbonización, lo que conduce a una asignación inadecuada del capital climático. Cuando se ven limitados en el mercado de bonos climáticos, algunos de estos emisores recurren a préstamos verdes, exponiendo así a los bancos acreedores al riesgo de greenwashing. Nuestras conclusiones sugieren que los responsables políticos pueden animar a los inversores institucionales a penalizar el greenwashing promoviendo la difusión de tecnologías bajas en carbono. Además, para evitar una asignación inadecuada del crédito y la acumulación de riesgo climático en el mercado financiero, nuestra medida de greenwashing puede servir como valiosa herramienta de política para supervisar los activos de las carteras de préstamos a empresas de los bancos. Por último, los responsables políticos pueden colaborar con los centros financieros internacionales, que disponen de un ecosistema de divulgación en materia de sostenibilidad más avanzado, para supervisar el gasto ambiental a nivel de empresa y aplicar eficazmente la medida del riesgo de greenwashing que proponemos.
Puede acceder al trabajo completo a través de este enlace.
“Do International Financial Centres Enable Circular Economy Investment? Firm-Level Evidence from BRICS Economies”, Prakriti Chahar, Neha Parashar, Deepa Pillai, Apoorva Joshi, Symbiosis School of Banking and Finance, Symbiosis International (Deemed University), Pune, India
A medida que la economía mundial avanza hacia sistemas de producción más sostenibles y circulares, el sector financiero desempeña un papel fundamental en la movilización y la orientación de inversiones alineadas con los objetivos ambientales. Sin embargo, el papel facilitador de los ecosistemas financieros espaciales, como los centros financieros internacionales (CFI), en la configuración de la inversión en economía circular a nivel de empresa sigue estando poco explorado empíricamente. Este estudio analiza si las empresas con sede en CFI muestran un mayor compromiso con las prácticas de economía circular, tal como se refleja en su desempeño en eficiencia de recursos y energética.
Centrado en un panel emparejado de 30 empresas cotizadas de cinco economías BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) entre 2018 y 2024, el estudio abarca tres sectores relevantes para la economía circular: manufacturas, suministros públicos y materiales. Presentamos el Circular Energy Transition Index (CETI) como un novedoso indicador compuesto para captar la inversión en economía circular a nivel de empresa a partir de datos ESG publicados por Bloomberg, que incluyen el consumo de energía, el uso de electricidad y la integración de energías renovables. Basándonos en la teoría institucional y en la visión basada en los recursos, planteamos la hipótesis de que los CFI, en virtud de su avanzada infraestructura regulatoria, sus normas ESG y sus inversores orientados a la sostenibilidad, actúan como facilitadores institucionales que amplifican las capacidades de las empresas para la transición circular. Se adopta una metodología basada en diagnósticos. Se utiliza la regresión por mínimos cuadrados ordinarios (MCO) para la estimación de referencia, seguida de pruebas de permutación para comprobar la robustez y de una regresión de Random Forest para la interpretabilidad y la capacidad predictiva.
Los resultados revelan que, aunque la ubicación en un CFI no es por sí sola un factor predictivo dominante, se sitúa sistemáticamente entre las principales variables que explican la variación del CETI, después de la rentabilidad y el tamaño de la empresa. Esto sugiere que los CFI potencian la inversión circular solo cuando las empresas disponen de recursos internos adecuados. El estudio contribuye a la literatura sobre geografía financiera, finanzas sostenibles y medición ESG al aportar evidencia empírica de cómo los CFI pueden funcionar como catalizadores estratégicos de la transformación industrial verde. Entre las implicaciones para las políticas públicas figuran la necesidad de reforzar la infraestructura institucional de los CFI y de desarrollar capacidades de absorción en las empresas para desbloquear las inversiones en economía circular.
Puede acceder al trabajo completo a través de este enlace.
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