El Dr. Jochen Biedermann intervino en el Asian Financial Summit Forum
and Asian Financial Think Tank Annual Forum, por invitación de la Asian Financial Cooperation Association (AFCA). Es miembro del AFCA Think Tank.

La AFCA es una organización regional no gubernamental y sin ánimo de lucro registrada en el Ministerio de Asuntos Civiles de China, integrada de forma voluntaria por instituciones financieras, asociaciones del sector financiero, agencias de servicios profesionales relacionadas y expertos de los sectores financieros de países y regiones de Asia.
En su intervención, Jochen Biedermann presentó el trabajo de la World Alliance en general y, en particular, su labor de preparación de la recuperación económica de la pandemia. Subrayó la importancia de la colaboración entre los centros financieros internacionales a lo largo del Cinturón Económico de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima. Por último, destacó algunos ejemplos de miembros de la World Alliance en Kazajistán, Corea y Alemania.
Esta es una grabación de su intervención:
Transcripción:
Estimados miembros e invitados de la Asian Financial Cooperation Association:
En primer lugar, quisiera transmitirles un cordial saludo de la World Alliance of International Financial Centers. Lamentablemente, hoy no puedo estar con ustedes en Cantón, lo cual es una pena. Esperaba con mucha ilusión asistir a este evento en persona, pero la COVID-19 cambió mi agenda, como ha cambiado muchos planes este año.
Permítanme comenzar mi intervención presentando la World Alliance of International Financial Centers, una organización relativamente nueva, fundada en 2018.
Más adelante explicaré por qué nuestras actividades también son relevantes en el contexto de la cooperación financiera de la Franja y la Ruta.
La World Alliance es una asociación sin ánimo de lucro registrada en Bélgica que representa a 18 destacados centros financieros internacionales de cuatro continentes. Nuestros miembros son gobiernos municipales, asociaciones público-privadas e instituciones similares que desarrollan y promueven sus centros financieros. Organizamos la colaboración entre los principales centros financieros del mundo.
Desarrollamos proyectos conjuntos sobre temas como las FinTech y las finanzas sostenibles. Intercambiamos buenas prácticas entre nuestros miembros y promovemos conjuntamente el papel esencial de los centros financieros en la financiación de la economía.
Nuestros miembros representan a 17 países con un PIB nominal total de 22 billones de dólares estadounidenses, 3.400 bancos, 12.000 FinTech y más de 60.000 empresas de inversión, según datos de 2019.
Este año, en la World Alliance, nos centramos especialmente en la recuperación económica de la pandemia, como muchas otras instituciones. En un informe publicado en abril, analizamos cómo pueden ayudar los centros financieros globales a combatir la pandemia de COVID-19. Examinamos la experiencia previa de nuestros miembros, por ejemplo, con el SARS en 2003 y el terremoto de Tohoku de 2011.
En nuestra Declaración Conjunta de mayo, expusimos claramente lo que defendemos durante esta crisis sanitaria mundial:
- la cooperación internacional,
- las inversiones sostenibles, y
- evitar el proteccionismo.
Como centros financieros de primer orden, permanecemos unidos. Estamos convencidos de que podemos desempeñar un papel esencial para que la economía mundial vuelva a encarrilarse.
Tras nuestra declaración, pusimos en marcha cuatro líneas de trabajo para abordar algunos de los ámbitos más críticos:
- la financiación de las pequeñas y medianas empresas, que son la columna vertebral de nuestras economías,
- las finanzas sostenibles,
- la regulación, y
- la innovación y las FinTech.
Hemos analizado los problemas actuales y elaborado nuevas propuestas para apoyar la recuperación económica.
Permítanme comenzar por las cuestiones regulatorias. Quiero destacar tres ámbitos:
En primer lugar, la cooperación regulatoria. Tras la COVID-19, el alcance y la variedad de las intervenciones en los mercados financieros de todo el mundo se han ampliado rápidamente y de forma descoordinada.
Muchos países miembros de la World Alliance actuaron con rapidez para adoptar nuevas normas y medidas de apoyo a las empresas durante la crisis. Hicieron bien en actuar para estabilizar sus economías. Sin embargo, a medida que los países salen de la COVID-19, existe el riesgo de que algunos reaccionen de manera diferente a las medidas de respuesta a la crisis de otros. Tras la COVID-19, necesitamos reforzar los procesos de cooperación regulatoria.
En el caso de las pymes, necesitamos mejorar su acceso a la financiación a través de los mercados de capitales y otras fuentes. Además, recomendamos digitalizar los procesos comerciales y de financiación del comercio para ayudar a las pymes a acceder a los mercados mundiales.
Por último, aunque no por ello menos importante, abordamos la regulación bancaria.
La prioridad clave ahora es que los reguladores y el sector analicen de forma continua las lecciones aprendidas de la crisis y consideren ajustes regulatorios específicos cuando sea necesario.
A continuación, las finanzas sostenibles.
La buena noticia es que la pandemia no ha afectado significativamente al auge de las finanzas sostenibles. Creemos que las finanzas sostenibles proporcionan los pilares de una recuperación mundial pospandemia.
Así pues, ¿cuáles son los retos y las oportunidades de una recuperación centrada en la
sostenibilidad para el sector financiero?
En primer lugar, como respuesta inmediata, debemos integrar los objetivos de sostenibilidad en la financiación de la recuperación. Además, recomendamos construir nuevos modelos económicos basados en objetivos de sostenibilidad. En tercer lugar, debemos promover perspectivas a largo plazo, con los grandes propietarios de activos y en todo el ecosistema.
Asimismo, debemos seguir fomentando la innovación tecnológica y social. Por último, recomendamos centrarse aún más en la financiación del carbono para combatir el cambio climático.
La innovación es esencial para el sector financiero, tanto si se produce en las entidades tradicionales como en las FinTech o las TechFin.
Debemos proteger esta capacidad innovadora durante la actual pandemia, empezando por ampliar las oportunidades de financiación para las start-ups. Recomendamos centrarse en la inclusión financiera digital y en el desarrollo de competencias de educación financiera digital entre la población en general.
Una regulación sólida es crucial. Necesitamos encontrar el equilibrio adecuado entre el apoyo a la innovación, por un lado, y la protección de los inversores, por otro. La ciberseguridad también es esencial, para todos los actores del sector financiero.
Las soluciones de identidad digital son facilitadores clave de los servicios financieros digitales y deben funcionar más allá de las fronteras. Promovemos la colaboración entre bancos y FinTech, por ejemplo, en un marco de banca abierta. Por último, aunque no por ello menos importante, debemos construir alianzas mundiales para conectar los distintos ecosistemas FinTech de nuestros miembros.
Si observamos la iniciativa de la Franja y la Ruta, por tierra y por mar, existe un solapamiento significativo con nuestros miembros. Diecisiete de nuestros 18 miembros se encuentran en el Cinturón Económico de la Ruta de la Seda o en la Ruta de la Seda Marítima, o cerca de ellos.
Por lo tanto, nuestros miembros y sus clústeres financieros son socios clave para la aplicación de políticas de cooperación financiera.
Permítanme mencionar como ejemplo el nuevo Astana International Financial Center, en Nur-Sultán (Kazajistán). Se ha convertido en un núcleo financiero esencial para Asia Central y está preparado para apoyar el desarrollo del Cinturón Económico de la Ruta de la Seda.
China y sus instituciones han desempeñado un papel clave en su creación. La Bolsa de Shanghái, por ejemplo, es uno de los principales accionistas de Astana International Exchange.
Por otra parte, y como miembro del FinTech Advisory Board del AIFC, puedo decirles que las FinTech de Kazajistán tienen un gran interés en el mercado chino. Apoyarlas con procedimientos acelerados de registro y concesión de licencias podría ayudar a Kazajistán a desarrollar la innovación financiera.
Entre los posibles temas para una cooperación financiera más estrecha a lo largo de la Franja y la Ruta figuran, por ejemplo, las FinTech, las finanzas sostenibles, la financiación de las pymes y la regulación.
Ya he mencionado muchas recomendaciones que también deberíamos debatir entre los centros financieros a lo largo de la Franja y la Ruta.
Entre ellas, abordar la financiación del carbono mediante la interconexión de nuestros sistemas de comercio de emisiones es, en mi opinión, una clara prioridad. China ya ha dedicado importantes esfuerzos a este ámbito en los últimos tres años.
Todavía no he mencionado las monedas digitales de bancos centrales, que son un tema candente, no solo en China, sino en todo el mundo. Una gran mayoría de los bancos centrales del mundo están analizando su uso o incluso han empezado a probarlas.
En función de su diseño exacto, podrían sentar las bases de un aumento sustancial de la eficiencia del comercio mundial, basado, por ejemplo, en contratos inteligentes.
Del mismo modo, podemos utilizar blockchain o tecnologías de registro distribuido para automatizar el comercio y la financiación del comercio. Varios consorcios internacionales trabajan en ello, y deberíamos apoyarlos acordando estándares mundiales.
Por ejemplo, Busan International Financial Center, también miembro de la World Alliance, tiene un gran interés en las finanzas y la logística marítimas, ya que allí se encuentra uno de los mayores puertos del mundo.
Además, Busan, la segunda ciudad más grande de Corea, es el lugar designado para los desarrollos de blockchain. El Gobierno coreano y la ciudad han puesto en marcha programas piloto de seguimiento de contenedores basado en blockchain y de logística inteligente, que ofrecen numerosas oportunidades de cooperación internacional en la financiación del comercio.
El año pasado asesoré sobre estas oportunidades a uno de los principales bancos coreanos, ya que este banco desempeña un papel central en la coordinación de las actividades relacionadas con blockchain en el ámbito financiero en Corea.
Espero que no les importe que mencione brevemente Alemania al final, ya que soy ciudadano alemán.
La ciudad alemana de Duisburgo es la estación terminal de los trenes de mercancías procedentes de China. Cada semana salen de Duisburgo unos 60 trenes hacia numerosos destinos chinos, entre ellos Cantón, donde se celebra este evento. Estos trenes son cruciales para que las pymes alemanas comercien con sus homólogas chinas.
Las nuevas tecnologías también pueden ayudar a mejorar aquí la logística y la financiación del comercio, acercando aún más Europa y Asia.
Por último, permítanme invitarles a seguir las actividades de la World Alliance en nuestro sitio web o suscribiéndose a nuestro boletín mensual.
Muchas gracias por escuchar mi intervención. Les deseo un agradable foro.